La Jornada
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Please note the
soundtrack for the film "El inmortal" features the voice and music of
Diamanda Galas.
Published: September 29, 2006
El inmortal
De lo
destacable en la Cineteca
ENTRE LAS CINTAS más interesantes del conjunto latinoamericano que
este año presentó el Foro de la Cineteca, destaca El inmortal,
segundo largometraje de Mercedes Moncada, realizadora también hace tres
años de otro documental estupendo, La pasión de María Elena.
ESTA VEZ, LA investigación de Moncada, cineasta de origen
nicaragüense, radicada en México, tiene como tema la historia de dos
hermanos gemelos que combaten en bandos opuestos durante la larga
ofensiva que grupos paramilitares lanzaron en la Nicaragua de los años
80 contra el gobierno sandinista. Estos bandos fueron los llamados
compas, miembros del ejército de liberación y simpatizantes, y "la
contra", grupo paramilitar empeñado en derrocar al régimen, al que luego
se unieron personas disidentes o nostálgicos del viejo régimen
dictatorial de Anastasio Somoza.
TESTIGO DIRECTO DE los acontecimientos (su padre militó en el Frente
Sandinista de Liberación Nacional), la directora regresa al país donde
vivió 10 años, y recoge los testimonios de personas que, como los
mellizos Rivera, vieron su país brutalmente polarizado por una guerra de
odio auspiciada por un gobierno estadunidense empeñado en desestabilizar
y derrocar al nuevo poder revolucionario. Parte de la familia Rivera fue
obligada a unirse a los contra, el resto permaneció en las filas del
FZLN.
EL INMORTAL NO proporciona mayor información puntual sobre el
conflicto, suponiendo que cada espectador está ya familiarizado con los
pormenores del mismo. Más que pretender una crónica del desarrollo del
enfrentamiento, lo que elige Moncada es presentar el clima de la
posguerra que dura hasta nuestros días: un clima de desasosiego y
desconfianza social, y de heridas no cicatrizadas.
MANAGUA ES AQUI la capital ausente, pues la directora he elegido
explorar una provincia, antes inaccesible, donde cada habitante tiene
alguna pérdida y el recuerdo todavía vivo de la devastadora guerra
fratricida.
SEÑALA MONCADA QUE en Nicaragua no ha sido posible crear una comisión
de la verdad que investigue a fondo los efectos de la guerra y deslinde
las responsabilidades, pues la mayoría de la gente aún tiene al respecto
sentimientos muy encontrados y siente que, de algún modo, muchas
personas fueron a la vez víctimas y victimarios, por lo que comparten
gran parte de la culpa por la violencia generalizada.
LA CINTA NO se ocupa de exorcizar los fantasmas del pasado. Su
tratamiento es más original e incluye en cada testimonio alguna nota de
humor o una explicación providencial, casi mística, de los sucesos, así
como la convicción de que la guerra ha marcado las existencias para
siempre.
LA FACTURA DEL documental, filmado en 35 milímetros, es limpia y el
ritmo ágil. La música, perturbadora, es de Diamanda Galás.
NINGUN ACENTO DE conmiseración empaña los relatos entrecruzados ni
tampoco el abrazo fraternal de quienes antes fueron enemigos políticos
dentro de una misma familia.
carlos.bonfil@gmail.com